Durante cuatro sesiones de junio, el Hub Creativo de Valparaíso acogió el taller “Inteligencia orgánica: exploración de estrategias y desarrollo de estructuras orgánicas en entornos virtuales con TouchDesigner”, dictado por la artista y desarrolladora Paola Olea. La actividad se inscribió en el 2° Laboratorio de Artes Mediales del Hub Creativo, dentro de la línea curatorial Fronteras de la interacción.
Más que un curso técnico, el taller se planteó como un espacio de indagación en torno a una pregunta que atraviesa buena parte del arte medial contemporáneo: ¿qué ocurre cuando llevamos las lógicas del mundo natural a los entornos digitales? A lo largo de las sesiones, las y los participantes se acercaron a TouchDesigner no solo como una herramienta de visualidad en tiempo real, sino como un medio para pensar sistemas vivos, comportamientos reactivos y ecosistemas digitales capaces de moverse, responder y transformarse.
El trabajo combinó una fase introductoria en línea —los miércoles 17 y jueves 18 de junio— con dos jornadas presenciales en Condell 1477, los días 24 y 25. Ese tránsito de lo remoto a lo presencial permitió pasar de los primeros acercamientos a la interfaz hacia un trabajo más corporal y colaborativo, donde la observación del mundo natural se tradujo en modelado digital e interacción. En el corazón de la propuesta estuvo la creación de “criaturas”: estructuras orgánicas y comportamientos diseñados a partir de las mismas lógicas de interacción que encontramos en los organismos vivos.


Visual por @txusillo

A través de ejercicios prácticos, los asistentes desarrollaron herramientas para diseñar movimientos, sistemas reactivos e instalaciones interactivas, conectando la intuición sensible del gesto artístico con el rigor del pensamiento sistémico. El resultado fue un cruce fértil entre naturaleza y código, donde lo digital dejó de ser un soporte inerte para convertirse en un territorio habitado por formas que parecen respirar.
Con esta instancia, el Hub Creativo reafirma su apuesta por explorar las fronteras de la interacción como espacio de investigación y creación, abriendo la puerta a nuevas formas de imaginar el encuentro entre lo humano, lo digital y lo vivo.

